Definición de espíritus animales

Qué son los espíritus animales?

„Espíritus animales” es un término acuñado por el famoso economista británico John Maynard Keynes para describir el modo en que las personas toman decisiones financieras, incluida la compra y venta de valores, en momentos de tensión o incertidumbre económica. En la publicación de Keynes de 1936, La teoría general del empleo, el interés y el dinero, habla de los espíritus animales como las emociones humanas que afectan a la confianza del consumidor.

Hoy en día, los espíritus animales describen los factores psicológicos y emocionales que impulsan a los inversores a actuar cuando se enfrentan a altos niveles de volatilidad en los mercados de capitales. El término proviene del latín spiritus animalis, que significa „el aliento que despierta la mente humana.” En cierto modo, las ideas de Keynes sobre el comportamiento humano predijeron el surgimiento de la economía conductual.

Puntos clave

  • Los espíritus animales provienen del latín spiritus animalis: "el aliento que despierta la mente humana." Fue acuñado por el economista británico, John Maynard Keynes en 1936.
  • Los espíritus animales se refieren a las formas en que las emociones humanas pueden impulsar la toma de decisiones financieras en entornos inciertos y tiempos volátiles.
  • Los espíritus animales explican esencialmente la psicología del mercado y, en particular, el papel de la emoción y la mentalidad de rebaño en la inversión.
  • Los espíritus animales se utilizan para ayudar a explicar por qué la gente se comporta de forma irracional, y son los precursores de la economía conductual moderna.
  • Podemos observar el concepto de espíritus animales en acción durante las crisis financieras, incluida la Gran Recesión de 2007-2009.

Entender los espíritus animales

El concepto técnico de spiritus animalis se remonta al año 300 a.C.C., en el campo de la anatomía humana y la fisiología médica. En él, los espíritus animales se aplican al fluido o espíritu presente en las actividades sensoriales y las terminaciones nerviosas del cerebro que dan lugar a fenómenos psicológicos masivos como las manías o las histerias.

Los espíritus animales también aparecieron en la cultura literaria, donde se referían a estados de valor físico, alegría y exuberancia. El significado literario implica que los espíritus animales pueden ser altos o bajos dependiendo del grado de salud y energía de un individuo.

Espíritus animales en las finanzas y la economía

Hoy en día, en el ámbito de las finanzas, el término animal spirits surge en la psicología del mercado y la economía del comportamiento. Los espíritus animales representan las emociones de confianza, esperanza, miedo y pesimismo que pueden afectar a la toma de decisiones financieras, lo que a su vez puede alimentar o dificultar el crecimiento económico. Si el ánimo es bajo, los niveles de confianza serán bajos, lo que hará bajar un mercado prometedor, incluso si los fundamentos del mercado o de la economía son fuertes. Asimismo, si el ánimo es alto, la confianza de los participantes en la economía será elevada y los precios del mercado se dispararán.

Los espíritus animales pueden dar lugar a burbujas en los precios de los activos, y también pueden provocar ventas por pánico.

El papel de las emociones en las decisiones empresariales

Según la teoría de los espíritus animales, las decisiones de los líderes empresariales se basan en la intuición y en el comportamiento de sus competidores más que en un análisis sólido. Keynes entendió que en tiempos de agitación económica, los pensamientos irracionales podrían influir en las personas mientras persiguen sus intereses financieros.

Keynes también postuló en La teoría general que tratar de estimar el rendimiento futuro de diversos sectores, empresas o actividades utilizando los conocimientos generales y la información disponible „equivale a poco y a veces a nada.” Propuso que la única manera de que las personas puedan tomar decisiones en un entorno incierto es que los espíritus animales les guíen.

Los espíritus animales entran en el siglo XXI

En 2009, el término espíritus animales volvió a ser popular cuando dos economistas -George A. Akerlof (premio Nobel y profesor de economía de la Universidad de California) y Robert J. Shiller (profesor de economía de la Universidad de Yale) publicó su libro, Espíritus animales: Cómo la psicología humana impulsa la economía y por qué es importante para el capitalismo global.

En este caso, los autores sostienen que, aunque los espíritus animales son importantes, es igualmente importante que el gobierno intervenga activamente para controlarlos -mediante la formulación de políticas económicas- cuando sea necesario. De lo contrario, los autores postulan que los espíritus podrían seguir sus propios designios, es decir, que el capitalismo podría descontrolarse y dar lugar al tipo de exceso que vimos en la crisis financiera de 2008.

Ejemplos de espíritus animales

La burbuja Dotcom

Los espíritus animales suelen manifestarse como una psicología de mercado definida por el miedo o la codicia. Para este último, el término „exuberancia irracional” se ha utilizado para describir el entusiasmo de los inversores que impulsa los precios de los activos muy por encima de lo que justifican sus fundamentos. El simple hecho de añadir la palabra „puntocom” al nombre de una empresa hizo que su valor de mercado alcanzara niveles extraordinarios, y que las empresas de nueva creación con beneficios nulos alcanzaran precios cada vez más altos.

El desplome que siguió hizo que el índice Nasdaq, que se había quintuplicado entre 1995 y 2000, cayera desde un máximo de 5.048.62 el 10 de marzo de 2000, a 1.139.90 el 4 de octubre de 2002, un 76.81% de caída. A finales de 2001, la mayoría de los valores de las puntocom habían quebrado.

La Gran Recesión

Otro ejemplo fue el período previo a la crisis financiera de 2008-09 y la Gran Recesión, cuando los mercados estaban repletos de innovaciones financieras. El uso creativo de productos financieros, tanto nuevos como existentes, como las obligaciones de deuda colateralizada (CDO), abundó, especialmente en el mercado de la vivienda. Al principio, esta tendencia se consideró positiva, hasta que se descubrió que los nuevos instrumentos financieros eran engañosos y fraudulentos. En ese momento, la confianza de los inversores cayó en picado, se produjo una venta masiva y los mercados se desplomaron. Un caso claro de espíritus animales desbocados.

Críticas al espíritu animal

Los „espíritus animales” se refieren a la tendencia de los precios de las inversiones a subir y bajar en función de las emociones humanas y no del valor intrínseco. Esta teoría, sin embargo, ha sido criticada por algunos economistas que sostienen que los mercados son, no obstante, eficientes y que la irracionalidad individual se desvanece en el conjunto. La tesis de los espíritus animales, al igual que la economía del comportamiento, pone en tela de juicio los supuestos de eficiencia y racionalidad.

Otros críticos sostienen que las burbujas no son el resultado de la psicología de las masas, sino que se deben a la excesiva implicación de los bancos centrales y al exceso de regulación, que obstaculizan el crecimiento económico y sacan a los mercados del equilibrio. Estos argumentos suelen provenir de la teoría económica austriaca o del libertarismo, que afirma que los grandes aumentos de la oferta monetaria (impresa por los gobiernos) son la causa de las burbujas y de su desaparición final al fomentar la mala inversión.

Dodaj komentarz